(Del gr. ἀποκατάστασις, restablecimiento). 1. f. Fil. Retorno de todas las cosas o de cualquiera de ellas a su primitivo punto de partida.

martes, 24 de febrero de 2015

Transcripción de la entrevista con la paciente Z.K. (1)


NOMBRE DE LA PACIENTE: Kidney, Zebra Jean

EDAD: 26 años

ANTECEDENTES: Amnesia postraumática. Trastornos cognitivos. Episodios de fuga disociativa. Memoria eidética. Posible hipertimesia? Tratada con fármacos experimentales de la rama Zb-002 hasta Zb-016, con consentimiento de la tutor legal Charlotte K. Kidney. Consultar al doctor E. Volko para mas información.

P: Doctora Cassandra Bélgica. Son las siete de la tarde del diecisiete de octubre, año 2008. Comienzo primera entrevista con la paciente Zebra Jean Kidney, 26 años. ¿A qué te dedicas, Zebra?

R: ¿Tengo que responder a esa pregunta?

P: Tienes que intentar responder a todas las preguntas, Zebra

R: ¿Van a ser muchas? No se si podré contestar muchas preguntas. Estoy en shock. Me caí de la mesa, me caí de la mesa.

P: No pareces en shock, Zebra. ¿De dónde viene ese nombre, Zebra?

R: ¿Que le parece a usted, doctora? Hay un animal, como un caballo con rayas. Normalmente sólo sabemos sobre él que es una presa predilecta para las leonas de la selva, lo cual no lo hace ser un animal-patrón muy digno. Sin embargo dígame usted si hay un camuflaje más elegante en el mundo animal. Al final no son las melenas del león o las manchas del guepardo, la imagen icónica que cualquiera asocia a África es la piel de cebra.

P: ¿Tienes orígenes africanos?

R: Los mismos que usted. Para mi padre nunca hubo duda al respecto.

P: Háblame de tu padre.

R: ¿Mi padre?... si... Le voy a hablar de mi padre... ¡BANG!

P: ¡AAh! ¿pero qué haces, Zebra? Me has dado un susto de muerte

R: ¿No has visto "Sueñan los androides con ovejas eléctricas, la película"?

P: No tiene gracia, Zebra, no hagas esas cosas.

R: No puedo evitarlo, doctora, estar en un manicomio me saca un poco de mis casillas, no se si me entiende

P: Esto es una clínica, no un manicomio. Ese término se refiere a horrendos caserones de cuando la gente aún usaba peluca.

R: ¿Me está diciendo que ESE es su verdadero pelo?

P: Zebra, no seas insolente. ¿Que le sucede a mi pelo?

R: No se, ese corte. Me recuerda a algo, una actriz, pero es un poco obscena y tal vez no le interese. El caso es que tiene como demasiado peso y un tono levemente artificial.

P: ¿Así que te dedicas al estilismo?

R: En realidad he trabajado un poco de esto y un poco de aquello, se aprende lo que se puede

P:  Eh... Zebra, vamos a hacer una pausa. Creo que estás malinterpretando mi papel aquí y esa actitud hostil no te favorece en absoluto.

R: ¿Por qué estoy hablando con usted, en primer lugar? Espero que no le haya pasado nada malo al señor Volko.

P: El doctor Volko está en el hospital, ha tenido, como sabrás, dificultades. ¿Quieres que pasemos directamente a eso? ¿Por qué lo hiciste?

R: ¿En serio quiere que se lo cuente? Perdone ¿Quién me ha dicho que es usted?

P: Soy la doctora Casandra Bélgica. Soy interina del Hospital de Salud Mental General del distrito,

R:
¿Eres del Klaus Kinski Hospital de Trastornados?

P: Estaba intentando no decir el nombre, es horrible...

R: ¿De modo que eres una psiquiatra de verdad? ¿No te interesa la literatura?

P: Leo sobre todo publicaciones de mi campo y en mis ratos libres algo de fantasía erótica

R: ¿Te gusta Walter Lurudi?

P: Sólo alguna cosa... Pero basta, no tengo toda la tarde. A ver. Has sido trasladada a este hospital, incumpliendo con el protocolo habitual, que te situaría en mi institución. Sin embargo, como el ingreso se ha debido a una detención policial, y al ser paciente del doctor Volko...

R: Yo no soy paciente de ese... del doctor.

P: Hay un historial completo tuyo

R: ¿En serio? ¿Y que dice?

P: Tu trastorno, detallado.

R: ¿Hipertimesia?

P: Exacto

R: ¿Y no dice nada mas? ¿No explican como intentaron curar la hiperimesia?

P: ¿Quieres hablar de eso, Zebra?

R: En realidad me gustaría hablar un poco más sobre usted antes, si no le importa. Para estrechar la confianza, lo necesito si quiere usted que la deje meterse en mi cabeza.

P: Puedes hacerme un par de preguntas y tendremos que continuar. Pero entiende que yo soy tu médico, en ausencia de Volko yo tengo que evaluarte e informar a la policía. De hecho no estoy obligada a informarte de esto, pero voy a decirte que detrás de ese cristal hay dos policías que van a presenciar esta evaluación.

R: ¡Oh! ¡Hola, chicos! Espero que os divirtáis con esto. Pregunta número uno, Doctora Bélgica ¿por que no está aquí mi abogado ni se me ha dejado hacer una puta llamada telefónica de nada?

P: Órdenes del Comisario. Se ha decretado que eres una paciente peligrosa, acusada de intento de secuestro, agresión con lesiones, resistencia a la autoridad, alteración de la paz mental cívica y por ahora sospechosa de intento de homicidio y posesión de narcóticos. De ahí lo de los policías también. No estás esposada porque yo no lo he permitido, ¿lo entiendes?

R: Lo entiendo. La segunda pregunta es: ¿sabía usted que no soy paciente del doctor Volko desde los once años? De 1993 a 1995 estuve llendo y viniendo a esa clínica en Arkham, Massachussets. Luego mi padre pidió el alta. Nos mudamos a la otra costa.

P: Según el informe de Volko tu padre te sacó de la clínica en contra de la voluntad del tutor legal... Charlotte K. Kidney

R: No me jodas ¡la muy zorra! ¿Tutor legal? ¡Pero si mi padre está vivo!

P: Tu padre designó tutora legal a la señora Charlotte ¿tu tía?

R: Que cabrón, que forma de quitárseme de encima. El muy cabrón.

P: ¿Desconocías ese hecho? Lo lamento

R: Bah... en realidad... no pasa nada. Él es así. Pasa meses viajando por selvas y montañas y océanos, buscando algo que no puede ser encontrado.

P: ¿Y que es eso?

R: Nadie lo sabe. No sabe que coño busca. Y deja a mi tía Charlotte al cargo por si no vuelve y me quedo sola. Pero ella es imbécil y no me quiere nada. Aunque todo esto no importa una mierda, doctora. Tengo veintitantos años ya, mi tutora legal puede comer... sus tortitas o lo que quiera, a mi ya me da igual. ¡Soy una jodida adulta, soy ciudadana nuevazelandiesa, coño!  

P: Ehh... si, eso es cierto, y...  Vamos a hacer una pequeña pausa, Zebra. Tengo que hacer una consulta sobre estos datos que me estás dando. Lo cierto es que es bastante irregular que pasados tantos años y estando con tu padre primero y como bien dices siendo mayor de edad ahora, al margen del lío que has montado en la estación no acabo de comprender por qué pretendían detenerte en primer lugar.

R: Me parece que sus dudas son muy razonables, doctora B. Me cae usted bien, no tenga en cuenta eso que he dicho sobre su pelo. En realidad, con esas gafas de pasta roja le da un toque de doctora sexy que no le va nada mal.





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