(Del gr. ἀποκατάστασις, restablecimiento). 1. f. Fil. Retorno de todas las cosas o de cualquiera de ellas a su primitivo punto de partida.

miércoles, 21 de enero de 2015

SPOILER ALERT!

"Exacto, ese es el punto. Ahora lo entiendo, es como en aquel cómic de The Original Writer, Vigilante. Es lo que pretendía el villano, hacer que una aberración de las de Howard Phillips aplastase el centro de Manhattan..."

SPOILER ALERT! - Una llamada telefónica entre Zebra Kidney y Aldo Graco

- Dígame.
- Soy yo, Aldo.
- Si eres tu, di tu nombre secreto.
- Inanna
- Y ahora dime el vedadero. Por dios, se que no es Mery.
- No es Mery, tu no eres Aldo si crees que te lo voy a decir hablando por un teléfono público. Bastante malo es ya que sepan que esoy hablando contigo.
- ¿Quien lo sabe? ¿En que lío te has metido? NO importa, espera, ¿estás bien?
- No exactamente, pero estoy cerca de algún tipo de paz interior, creo. Mucha tormenta ahora. Llevo en ello mucho tiempo. Y ahora recuerdo exactamente todo lo que significa "ello". 
- ¡Oh! ¿Lo has encontrado entonces, lo que te faltaba? Has llenado tus vacíos...
- En exceso, incluso, pero yo siempre fuí así. Hipertimesia, un síndrome raro. Vinculo recuerdos vívidos y muy detallados de situaciones emocionalmente intensas. A mi padre le pareció triste, el buen doctor, que trabaja reconstruyendo y desmenuzando y tamizando la cultura del pasado. Arthur, se llama. Pensó que otro buen doctor era lo que necesitaba para aprender a dejar ir el dolor y a dormir con la conciencia tranquila. Tal vez tuviera parte de razón, su intención era honesta. Pero el doctor era un hijo de puta. En aquellos tiempos era profesor en la misma universidad que mi padre y dirigía una clínica de tratamiento experimental. Terapia cognitiva... combinada con fármacos innovadores. 
- ¿Y tu padre te llevó a un sitio así?
- Él también estaba muy triste, y se evadía en su trabajo, buscaba algo, para él era muy importante. En Sumatra, en el Punjab. Pero si, yo necesitaba a mi padre y el no estaba, no me cuidó bien, confió en otros. En mi tía, que era irremediablemente tonta y no me quería, y en el doctor. Y en los profesores del colegio. Toda esa mierda. En realidad nunca pude comunicarme con él nítidamente, hacerme comprender. Yo entendía todo, demasiado. No podía ser del todo una niña, pero quería serlo. Sin embargo cuando comencé a hablarle de la precisión de mis recuerdos, cuando hablé con él durante dos horas sobre el desastre de la civilización griega, del contagio de la mentira, cuando le repetí textualmente traducciones de pasajes de las crónicas egipcias, cuando le detallé como recordaba... el día en que perdimos a mi madre. Fué un accidente de helicóptero.
- Lo siento. Lo siento mucho.
- Jo.
- Quiero abrazarte.
- Y yo quiero que me abraces.

*    *   *

- Los jodidos algoritmos descubrirán cómo generar universos en Cinemascope
- En Ginebra, querida
- Mi madre se llamaba Ginebra
- No puede ser.
- Pregunta lo que estás pensando, se lo que estás pensando.
- Y Lancelot era...
- Se llamaba Guy. Pronunciado "Gui". Siempre lo supe. Pero ella quería mucho a mi padre, de alguna forma. Ahora me llevo bastante bien con el mismo Guy, por cierto. Sólo que utiliza un seudónimo secreto para proteger su identidad, porque se ha conviertido en otro paranoico más. No quiere que una máquina pueda decir donde está y predecir que va a hacer o que está buscando. El fué el que me puso en marcha de nuevo, me trajo hasta la pista de lo que estaba buscando. Al final, las máquinas detectarán lo que buscamos y lo buscaran por si mismas, y lo absorverán sin poderlo sentir. Son máquinas. Lo despedazarán sin pararse a pensar que significa a un nivel irracional. No pueden. La misma tecnología que "sugiere" que película te gustaría ver. Los mismos que se quieren introducir en mi mente y recordarme lo que quiero comprar. Yo sólo quiero el contenido, su verdad, cada pista que alimenta mi búsqueda, que toquen dentro de mi. Y sin embargo tengo que estar filtrando a cada segundo, esa interferencia, esa masa de vendedores de ideas que se agolpa. No es solo la publicidad, es el cine, la literatura, la música, la estética y las jodidas modas. Mira como bombardean a los niños, mientras les enseñan a portarse bien, estarse quietos. Un sol se dibuja así. Una nube se dibuja así. Los chicos. Las chicas. El trabajo, la responsabilidad, lo cívico. José tiene ocho y Juanita tiene cinco, ¿quien tiene mas? Compra esta bonita caja y construye cosas con ella. Saca tu idea al mundo matérico, escribe, dibuja, pinta. Ahora ya no, no lo hagas, haz cosas serias. Eso es fantasioso. Eso es realista. Tienes que ser... no seas... esto es así, esto es un hecho, esto sucedió y esto te sucederá a tí si no esto otro, cuidado con esto, cuidado con aquello.
- Pero eso último son enseñanzas bienintencionadas. Los cuentos, las advertiencias, realmente son necesarias.
- Pero no cuestionan nada, no animan a buscar alternativas. Son autorreferenciales, solo plantean un viejo patrón y enseñan que eso es peligroso. Y lo disfrazan con poesía y a la larga pierden su fuerza. Los cuentos eran poderosos en su origen, pero los han desgastado, han extraído la fuerza de sus Ideas originales. Pasa todo el rato, se reescribe sin pudor y la idea cambia.
- Pero querida, es el mundo en el que vivimos, si enseñas a los niños a vivir en un mundo que no es el real, se pasarán la vida dándose de hostias con la realidad del mundo.
- Oh, Aldo, no me digas eso, precisamente tú.
- Sólo quiero decir que esa actitud hiper crítica y autoconsciente te lleva al aislamiento. No te gusta el mundo en el que vivimos, y es normal, a esa escala profunda y a la vez con la perspectiva más amplia... sabes que estoy de acuerdo con lo de la deuda histórica, si el resto de sucesos acumulados sigue teniendo validez a efectos legales, definiendo fronteras aquí y allá ¿por que los crímenes y las injusticias del pasado no han de ser compensados? Pero si no puedes salirte del mundo, si tienes que quedarte en él, siendo consciente de todas esas realidades, lo único que puedes hacer es tratar de ser consecuente con tus ideas dentro de lo posible, vivir acorde a tu visión del mundo y tratar de elevar la voz por todas estas realidades injustas.
- ¿Ese es tu eufemismo para "rebelarte"? Jajaja
- Que puedo decir, a escala global soy un hombre de paz. ¿Que puedo hacer? ¿Que hacemos cuando parece que solo algunos nos damos cuenta? ¿Vivir todos nuestros días en la amargura de las realidades desagradables mientras dejamos pasar las cosas buenas que aún están a nuestro alcance, ayudar a otros a alcanzarlas?
- Pues... ¿no has visto Matrix?
- Tu quieres salir a luchar contra eso. ¿Tu sóla contra el mundo?
- ¿Crees que estoy loca?
- No. Y sabes que no estás sóla, sabes que puedes contar conmigo... pero esto... ¿y que pretendes, derrotar al sistema? 
- Yo lo llamo "Romper los Espejos"
- ¿Que son los espejos?
- Los Espejos de la Paranoia. Así los llamamos. Todas esas cosas que te ofrecen un reflejo, no de ti mismo, sino de otra voz. La voz de otro que se cuela en tí. Las que invitas, y las que vienen sin ser llamadas. Pero las escuchas como si fueran tu propia voz. Y nadie te ha enseñado a filtrar, así que aprendes de dejar de prestar atención. Pero igualmente resuenan dentro de tí. Necesidades generadas y cosas que deberían ser de otra forma pero son así, y por supuesto el caso contrario. Entiéndeme, me alegra haber llegado a este punto. Ver claramente todos esos filtros aberrantes, todo ese malentendido de mentes estrechas, todas esas voces silenciadas. Me gritan en los oídos cuando cierro los ojos, cuando intento dormir y acallarme. Me barren como ese viento solar en el que tú querías navegar. Y aún así cierro los ojos, cierro los ojos para esucharlo porque no puedo hacer como tantos, no puedo hacer que no escucho, no puedo no sentirlo. 
- Sientes el dolor del mundo. Y vas atada al mástil, como Ulises.
- Como el puto Ulises. Yo quiero contar a mis marineros como son las voces de las sirenas, porque ellos no van a tener pelotas para atarse al palo y escucharlas, desafiar al instinto de supervivencia por sentir, sentir algo nuevo. 
- Afortunadamente iba bien atado.
- Yo creo que se tiraba a Euriloco. Pero no quieras llevarlo a una cuestión de heroísmo, o sí, si te funciona. We can be heroes, ¡pero joder, no sólo por un día! Creo que la mayoría de la gente tiene demasiado miedo a sufrir, a sentir el vértigo y el viento arrebatador. Pero en ocasiones puede ser... luminoso y tranquilizador.
- Conozco la sensación
- ¿Sí?
- Conozco la sensación de sentirse en paz con la verdad última de todo, con el vértigo y el desasosiego, porque es buena. Cada noche que dormí contigo.
- ...h
-  Y lo he visto en tí, antes de que recordaras todas esas cosas... sólo necesitas sentir, sentir y estar en el momento.
- En aquel momento no funcionaba así y no tengo... registro. Recuerdo, entiéndeme, pero no puedo sentir la misma sensación de ese momento, ni repetir cada palabra que pronunciamos, me dijiste cosas muy bonitas, cada palabra. Pero no puedo...
- No te preocupes, yo lo recuerdo todo bien, puedo ayudarte a recordarlo cuando quieras. ¿El martes que viene? ¿A las once?
- No lo se, Aldo. No se si podré.

                                                     * * *
- Te hablo en serio cuando te digo que pretendo terminar con todo esto. Es el momento, nos acercamos al punto de ebullición, es ahora o nunca, se ha desbocado, estallará por si mismo en un momento dado y todos seremos sus putos zombis. Da igual lo que estuvieran buscando cada uno de los sucios patrocinadores de la Goecia, será demasiado tarde si lo dejamos en sus manos. Todo por haber hecho creer a la gente en palabras falsas, encubridoras, en mentiras todo el tiempo. Hasta este idioma, desarrollado para recrear este mundo, para componer las piezas de un modelo de mundo.
- Para cuestionarlo, incluso.
- Para cuestionarse a si mismo y entrar en un bucle imposible.
- ¿Y quieres destruirlo? No te enfades, querida, pero eso suena a un ataque de pánico posmoderno ¿has estado llendo con posmodernos últimamente?
- Puede. Un antiguo amante, pero no te ralles con eso, hace años que le vi el plumero. Lo que hay que destruir es el Grimorio. El sistema de conexiones, de referencias cruzadas, lo que se asume como verdades en el imaginario colectivo y que mantiene en pie toda esta ficción. Hay que volver a analizar el mundo que nos rodea, y suprimir unos cuantos nombres, hay que liberar conceptos. Y crear nombres nuevos, si queremos intentar seguir adelante. Hace seis mil quinientos años que la gente empezó a tener miedo a su propia imaginación, decidieron que debían entrenar a su inteligencia racional para jugar por separado de su hermana, y transmitir esa verdad a sus hijos ¿Sabes por qué? Estaban enamorados de sus historias. Creían que el lenguaje era real, que las historias eran reales, que habían pasado exactamente así. Para la mayoría, que no tenía acceso a otras visiones alternativas, se convirtieron en códigos cerrados, se prohibieron las segundas lecturas. 
- Pero la verdad es que todo emana de una conversación interna y no hay dios que susurre al profeta, sólo aquellos dioses que conocemos, podemos ver y tocar entre los que nos rodean, nuestros semejantes encarnando los atributos divinos... 
- Aquí sólo están mi voz y las que yo dejo que entren, querido. 
- Me gusta oirte sonreir cuando me llamas así.
- Pero sin embargo las voces de personas a las que no conozco, que han tomado para sí el camino que abrieron otras a las que previamente silenciaron, luchan por entrar en mí. Reescriben la verdad de esa gente, y no importa como, lo harán con todos, tienen esas máquinas que pueden trazar patrones, literalmente leernos la mente y retroprogramarnos para decirnos cual es la puta verdad en la que debemos centrarnos, para decirnos que los cuentos sucedieron de verdad, todos los que me bombardean con sus putos condensadores de pensamiento. Todos los que juegan a esa Goecia de magia negra y roban a los Videntes sus lenguajes, desarrollados para conectar con las conciencias, en un exitoso intento de hacernos creer que el mundo es esto y que necesitamos aquello por trece con noventa y cinco para ser más felices en él. Joder, toda esa gente y sus putos periódicos y sus jodidos libros y su puta televisión de los cojones. Y nosotros los "receptores", confundiendo las estrellas con su reflejo sobre la superficie de un lago.
- Eso es de Sapkowski.
- Es cojonudo. No se lo oirías a Wittgenstein. 
- Me alegra que te leas los libros que te recomiendo. Pero no puedo estar de acuerdo en que metas en el mismo saco a toda la producción artística, científica y filosófica, siempre ha existido un pulso. Precisamente el tener que hacer frente a la oposición de la masa, cómoda en su visión conservadora, ha impulsado algunas de las más brillantes búsquedas, algunas de las que tu admiras. El hecho de que nuestra sociedad se haya hecho más compleja ha refinado también esa necesidad de expresar verdades individuales y colectivas. Y al final lo que pervive es importante. Nos permite hacernos estas preguntas ahora.
- Se que no es tan fácil como decir esto es bueno / esto es malo. Tu hablas de lo que pervive en los archivos, los museos y las bibliotecas, yo no hablo de quemar libros. Hablo de lo que pervive en nosotros, y todas esas cosas que nos atraviesan pero no se quedan dentro, porque estamos anulados por una realidad impuesta que aliena nuestra capacidad de crecer, de hacernos grandes, mientras nos hacemos permeables a mensajes de control y consumo.
- Ya sabes que en la parte espiritual estoy completamente de acuerdo, de eso van mis artículos en la revista, al final. Todo esto de las conspiraciones y lo de que nos enseñaran a adorar a palos sin dejarnos claro que el palo solo era una herramienta para enfocar nuestra concentración. Mirar al palo sólo es una forma de mirar dentro de nosotros mismos. 
- Se que tu lo entiendes, Aldo, aunque no le hayas dado la suficiente importancia a la responsabilidad que conlleva ser consciente de la verdad. Yo lo supe muy joven, cuando sólo era una niña y lo sentí muy profundo. Y luego esa claridad, por terrible que fuera, quedó cubierta por una mancha de tinta, plaf, desapareció. Me hicieron sentir rara, confundida, pero ellos sabían que sólo me habían hecho olvidar. Nos han hecho olvidar a todos, Aldo. Pero ¿qué podemos esperar de la humanidad, una especie que históricamente ha sido regida política y moralmente por una panda de ambiciosos hijos de puta  acojonados con la perspectiva de la muerte, impulsados siempre por el miedo a no ser nada? Nos hacen seguir engañándonos a nosotros mismos en cómodos plazos.
- Entiendo lo que dices.
- Te creo. Y esa es la sensación más bonita que he tenido en toda la jodida vida.
- Entonces, tenemos que destruír...
- Los Espejos.
- Y también...
- Terminar con todos esos brujos. Pero eso es más difícil, hay que poner de acuerdo a todo el mundo.
- Oh, querida. Necesitas un apocatástasis.
- Ahora mismo, por favor.

*   *   *

- Cuéntame el plan.
- Un apagón muy gordo, total y absoluto. Luego, una epifanía lo más global que podamos. En forma de mentira de dimensiones bíblicas. Una revelación que no dejará de ser real cuando quede en evidencia que el evento que la ha transmitido fué un montaje. 
- ¿Un evento que una a todas las personas, por encima de sus conflictos o sus propios intereses, y les haga cuestionarse la realidad como nunca han hecho antes? 
- Lo llamamos una "Bomba de Ficción"
- Exacto, ese es el punto. Ahora lo entiendo, es como en aquel cómic de The Original Writer, Vigilantes. Es lo que pretendía el villano, hacer que una aberración de las de Howard Phillips aplastase el centro de Manhattan...
- The Original Writer también sabe la verdad, a el le encantaría nuestro plan. BIPSe me acaban las monedas, querido. Quiero que me cuentes algo tú ¿que tal está Maldoror?
- Es un perrito vigoroso e inteligente. Salimos a pasear todas las mañanas por el parque y allí le suelto en alguno de los jardincillos, huele las flores y escarba sin romperlas. Creo que quiere ser jardinero.
- ¡Que adorable! Y tú, como estás, ¿has avanzado algo con tu guión de cine?
- No lo se. Ahora me parece un poco pretencioso, algo demasiado romántico-onírico. Creo que hay que darle un punto más sórdido, y creo que más bien serviría para teatro. 
- A mi me gusta.
- He estado escribiendo otra cosa, en realidad.
BIP
- ¿Ah si? 
- Una carta. Algunas cartas. Trece.
- ¿Y me las vas a dar?
- No lo se, creo que no. Todo ha ido cambiando en mi mente a lo largo de este tiempo, aunque el sentimiento es el mismo. Te esperaré hasta cualquier martes, querida. Incluso aunque BIPdía que nos encontremos no sea martes aún o ya haya pasado, esperaré a que nos veamos cualquier día y ese día será martes para mí y tomemos un té y podamos ser solo nosotros, BIPsotros en el ahora. Entonces volveré a vivir en el ahora. Entre tanto me ha ido bien quedarme en el limbo, en el recuerdo mas dulce y mas lejano. He escrito algo más que cartas, BIP empezado una novela, es sobre un personaje que tiene mucho de ti, también algo de mi. Alguien que busca, que busca sin cesar, aunque esté triste. Alguien que no quiere encontrar mas tristeza. Al final me di cuenta de que eres tú. Quiero estar contigo, cuando hagas todas esas cosas, cuando luches, quiero luchar contigo. Esta es mi verdad, no tiene BIPmbre, no la desarrollaré poéticamente. No la explicaré en cartas. Es algo que siento y que sólo puedo transmitir estando a tu lado.
- Oh, Aldo...JO.
- Oh, llora, querida. Es bonito.
- No puedes ayudarme ahora, tengo que hacer algo yo misma. Aunque no temas, estoy acompañada. Guy "Lancelot", y seis estrellas de la constelación de Tauro. Y después pasaremos a la acción.
- Y tendremos que darnos un abrazo
- Y tal vez te fBIPe mucho, Waiting Man.
- ¡¡¡Aaaah!!!
- Jajajajaja
- ¿El martes? ¿A las once?
- Está bien, el martes a las once. Dónde ¿en la plaza de la Fuente Obrera?
- Si, es perfecto. Está cerca del parque donde paseo a tu perrito.
-BIPracias por no decirme que estoy loca. O al menos por estar tan loco como para entenderme y quererme por eso.
- Quiero verte inventar nombres nuevos. Pero por favor, dime el tuyo.
- El martes, Aldo, te diré muchas mas cosas.

BIP BIP clic tuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu



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