(Del gr. ἀποκατάστασις, restablecimiento). 1. f. Fil. Retorno de todas las cosas o de cualquiera de ellas a su primitivo punto de partida.

sábado, 10 de mayo de 2014

Diario de Z.K.: Día Cuadragésimo



zzzzzzzzzzzzz pf pf pf

Diario de Zebra Kidney. Día Cuadragésimo. En el último asiento del sexto vagón de un tren de media distancia. El olor de la tapicería me recuerda a mi infancia, algún momento perdido antes del "incidente". Posiblemente, viaje de vacaciones, muchas horas sentada viendo pasar demasiado rápido el paisaje. Es muy probable que la sensación fuera la misma: entras en una especie de túnel del tiempo. Te sientas plácidamente, nada a tu alrededor se mueve, los libros están quietos sobre la mesita desplegable, el bolso y el sombrero reposan en el asiento de al lado. Una mosca vuela de un cabecero a otro deleitándose con el sabor de la grasa capilar de anteriores viajeros. Pero en realidad te estás moviendo. Todos entendemos que en realidad nos estamos moviendo, es absurdo pensar que es lo de fuera lo que se mueve. Pero es tentador. Intuitivamente podríamos pensarlo, a pesar de sentir en nuestros cuerpos la aceleración y el ocasional traqueteo. No sentamos en una silla, el tiempo (distancia) pasa, salimos por la misma puerta por la que entramos, pero estamos en otro lugar. Cuando repites el mismo viaje con cierta frecuencia, los carteles, los nombres de las estaciones que siguen teniendo parada o los de las estaciones fantasma que sólo se dejan notar en la ralentizacion que precede a pasar por una de ellas (como si el tren hiciera un pequeño homenaje), se convierten en parte de tu mapa mental, se vuelven familiares, "ya he pasado Valderrabas". Cuando piensas que el tren es un túnel que te transporta a otro lugar, la necesidad de bajarse en una parada cualquiera para comprobar que ese otro lugar realmente existe, que no es un atrezzo mirando hacia las vías, se vuelve acuciante por momentos.

Las notas entre mi edición especial y este día han quedado para mi diario personal. Ha sido un... mmm... no  `clic`

zzzzzzzzzzz `clic`


zzzzzzzzzzzz `clic`Huhum... `clic`


zzzzzzz paf paf paf   Diario de Kebra Kidney, día cuadragésimo. No parece casual que este día tenga que ser esdrújulo. ¡Al fin, tras cuarenta días, podría decir que voy a dar con mi objetivo! El tren me dejará en la estación a las catorce cero cinco. Burgess me recogerá junto al reloj del campus e iremos al encuentro de ese cabrón. Ahora sé donde trabaja, y sé que esta tarde estará reunido con su puta secta. Entraré en su despacho, un allanamiento en toda regla, y voy a sacar toda la mierda, Vörk, todo lo que has estado haciendo. Tu cochinos experimentos cognitivos, tus drogas y tus estúpidos "rituales". Tu no sabes lo que es un ritual, jodido cara de hojuela, "una terrible falta de imaginación ceremonial y mitológica", dijo Aldo, es exactamente eso, ahora lo se. Eh... Ya. 'clic'

zzzzzzzzzzzzzzzz 'clic'

Debo admitir de que no estoy muy segura de lo que va a ocurrir a continuación. La verdad es que me he llevado un buen susto recientemente, pero se que es lo que estoy buscando, creo. Creo que por primera vez lo sé, y eso está de puta madre. Pero no sé, la verdad. Ha sido un agradable descanso compartir esos días con Aldo, me ha ayudado a recuperar cierta fe en la belleza, después de la mala racha que he arrastrado y del shock que me había supuesto la escenita con la que rocé la espiral de locura de la Iglesia Semiótica. Pasamos los días viendo películas antiguas, escuchando a Chet Baker y a Nina Simone, compartiendo los cuerpos y charlando. Aldo tiene una mente de lo mas peculiar. Está claro que ha pasado mucho tiempo sólo, como yo, y que ese tiempo le ha dado margen para realizar reflexiones de todo tipo sobre casi todo lo que nos rodea. Al igual que yo, siente grandes dudas sobre la materia de su búsqueda. Siempre ha preferido buscar entre los desperdicios de la sociedad, lo que otros dejan de lado, pequeñas historias que suceden al margen y que en ocasiones sugieren implicaciones profundas que llegan, de formas retorcidas, hasta el corazón de este mundo que nos resulta tan extraño. O de otro mundo, porque el no cree que exista un sólo mundo. Cree que ese es el problema, antes había uno, y es en realidad lo que hay, y deberíamos ser felices de tenerlo. Pero en algún momento nos separamos de él, tal vez era inevitable, y ahora vivimos en muchos mundos, cada persona en muchos a la vez, miles de mundos, todos falsos, algunos trampas y otros sinuosos templos del conocimiento y de la vida, que terminan llevándonos de nuevo a ese mundo-uno, pero nunca a su versión pura, nunca más. En realidad nos gustan demasiado nuestros propios mundos, e incluso esos los destruyen, otros vienen a destruir los mundos que construimos. Siempre estamos en desequilibrio y además todo juega en nuestra contra excepto nosotros mismos. Cuando dijo eso me pareció bonito. Pero realmente estaba hablando de nosotros. No como la primera persona del plural para incluirse en la totalidad del "nosotros" humano. Hablaba de nosotros dos, ÉL y YO, ¡que suerte, somos únicos! llevamos la marca de Caín, ¡casémonos! ¡¡Waaargh!! 'clic'

zzzzzzzzz 'clic'
Lo siento, es que me joden esas gilipolleces, en serio. 'clic'

 zzzzzzzzzzz 'clic'
Estamos en sintonía en muchas de nuestras visiones, chocamos en algunas, pero los dos sabemos que la búsqueda es tan antigua como el hombre. Que cada paso que parece acercarnos nos descubre un nuevo camino aún por descubrir. Aldo tiene la capacidad de huír, fugarse durante un tiempo de todo esto, lo hace mediante los sueños, está seguro de que ha descubierto algo, tal vez no algo común y extrapolable a todos los humanos, pero que debe estar latente en la mayoría. Una especie de puerta de atrás a un mundo inconsciente del que de pronto toma cierta consciencia, que le dice cosas, que se deja moldear. Dice que es bueno, debe ser bueno, aunque debería tener cuidado, lo hace también a la luz del día, mientras camina a solas por la ciudad, y luego le pasan "esas cosas". Subirse al autobús que no es, llamar al timbre de otro edificio, pedir tabaco en la tienda de fotocopias, no saber que hace allí, no encontrar nada de lo que ha dejado en ningún sitio. Pero la mayor parte del tiempo disfruta de ser una criatura distraída, se alegra de haberse equivocado de calle porque ha descubierto una plaza nueva o tal cartel o una tienda rarísima o un olor a fango primigenio. Todo le lleva a conclusiones profundas o simplemente hermosas."La Deriva". Y es genial, es muy aleatorio, es muy bonito. Pero conmigo no funciona. Al menos no de momento. De día lucho todo lo posible por concentrarme en el momento, en lo que estoy haciendo, diciendo y sintiendo, que ya me resulta bastante difícil. En ocasiones lo consigo, y puedo dejarme llevar porque estoy totalmente centrada en dejarme llevar por el momento o la sensación. En fin, por la noche mis sueños son confusos y agitados. Generalmente aparezco en ellos huyendo o luchando por mi vida. No es raro soñar cosas así, pero en mi caso es especial, como trataba de explicarle a Aldo. Hay cosas que sólo recuerdo en sueños, cosas de mi pasado, sé que las he recordado porque cuando despierto siento el vacío. Busco en esos recovecos de la memoria, pero es como si me picase el cerebro, y al final acabo saltando al primer día que hice un flan o cosas así. Sufrí una amnesia postraumática cuando tenía once años, fue aquel día estúpido en que me caí del dichoso pupitre, no soy capaz de recordar con nitidez nada anterior a eso. Sólo que tenía algo muy importante que decir. Nunca he podido recordar que era. Eso sí que se lo he contado. A Aldo.


Lo que no le he explicado es... baah... 'clic'.


zzzzzzzzzz 'clic'

Voy a ir al grano porque se me acaba el tiempo. Aldo llevó el cráneo para que lo viera un colega de la Universidad, y este le recomendó que lo guardasen en sus laboratorios de momento, porque estaría más seguro y se le prestaría más atención que si lo llevaban a la policía. Era demasiado antiguo como para que los polis se fueran a dar prisa. Confirmar que el cráneo debía tener cien años o mas nos tranquilizó en parte (estos locos eran saqueadores de tumbas, pero por el momento no asesinos, al menos no de forma directa, si no tenemos en cuenta la gallina. Lo que es jodidamente especista de mi parte, joder, hacerle eso a una criatura indefensa que siente y padece y que desciende de los dinosaurios, ojalá resuciten pronto a los dinosaurios para que puedan darle de su propia medicina a esos cabrones. A Leman, Lohengrin, Lombano y Holzer. Y a Vörk, el Cabrón Supremo). He dado con esos cerdos de la forma mas increíble.

¡Otro cliffhanger -de puta madre porque acaban de subirse cuatro skinheads al vagón y yo con estas pintas. En cuanto me baje en la estación me voy a deshacer de este jodido jersey que pica y de estos playeros machacados y húmedos que me están matando. Necesito unas buenas botas de paracaidista, necesito mi gabardina. Tengo el sombrero de Aldo, he regalado la peluca a una señora calva que pedía dinero en la estación. Me estoy fijando en que uno de los cabezas de bola es un niñato raquítico que no tendrá ni dieciséis años. Y tiene toda la pinta de tener una talla 38! 'clic'


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