(Del gr. ἀποκατάστασις, restablecimiento). 1. f. Fil. Retorno de todas las cosas o de cualquiera de ellas a su primitivo punto de partida.

viernes, 20 de febrero de 2009

.25.


-->
Estoy esperando al doctor Volko. El celador, un tio grandullón y calvo de unos treinta años vestido con bata blanca, me da conversación mientras espero.
- El sistema. El (puto) sistema. Lo impregna todo. Esa es la metáfora. Lo duro, en realidad, es pensar el por qué de la metáfora. Es necesaria para llamar nuestra atención sobre lo evidente, tan evidente que es invisible. Tan invisible como nosotros mismos. El sistema lo es todo. No existe nada fuera del sistema. Tú has nacido en el sistema, por el sistema, el sistema te ha educado, el sistema te ha formado, te ha abierto o cerrado las puertas. El sistema genera y alienta a los antisistema. Son necesarios para mantener al sistema alerta, para que su maquinaria no se oxide, son necesarios para justificar el sistema. No existe alternativa real al sistema, ha contaminado todo lo que te rodea, sus huellas están por todas partes. Las alternativas teóricas comportan un retroceso hacia formas más primitivas y reconócelo, ya no puedes retroceder, no puedes renunciar a la trampa del sistema, el estado del bienestar. Y si lo haces eres tonto. Aíslate del sistema, se un paria de la Tierra. Así es como el sistema se asegura de que nadie te escuche jamás. Otros siguen otros caminos, pensando que están al margen del sistema, ignorantes… esos caminos surgieron dentro del sistema, como prototipos de progreso, incluso los que parecen renunciar a la base del sistema no tendrían sentido de no haber nacido en el sistema. Son caminos truncados, las criaturas deformes que el laboratorio del sistema va abandonando en enormes tarros de formol. Por ejemplo, mira, el problema de la teoría marxista está en su base: cuando pierde la perspectiva de que el colectivo, la masa, está formada por individuos. Cuando cimienta su argumentación en bases históricas. La Historia se olvida de los individuos, es contraria al individuo, establece términos generales y manejables, quiere creerse ciencia y comete los mismos estúpidos errores. La ilusión del control.
- Ajá… - hace un rato que no se lo que estoy escuchando- Ya veo. Vale, tío, tienes razón. Creo que ahora veré Matrix con otros ojos.
El tío tarado ha descubierto la iluminación en una película del los hermanos Wachowsky.
- En serio, tío. – prosigue - La metáfora. Escondida bajo los efectos especiales, la música techno, los tiroteos, las artes marciales y los pantalones de cuero…
- Y bajo una recaudación millonaria –empieza a irritarme tanto panfleto - Dentro del sistema ¿no?
- Por supuesto. No puedes huir del sistema, pero puedes luchar contra él. La única forma efectiva es usar sus propias armas. Hollywood, por ejemplo. No consiste en luchar contra los mecanismos internos del sistema, sino contra un estado mental. Es abrir la conscienca de modo que dejes de seguir los dictados del sistema, que tomes consciencia de tu yo individual y del yo colectivo. Mira internet y las descargas de películas y música. Internet fue un paso adelante en la conciencia colectiva. El acceso a toda la información. El acceso a todas las ideas. Internet fue un mal paso para el sistema, sediento de tantos beneficios como mostraban los estudios de mercado, se saciaron sin darse cuenta del gigantesco “OM” colectivo, del tañir de la primera campanada de la conciencia universal. Crece descontrolado, como un cáncer, adherido a las zonas más podridas del sistema. Las normas no sirven para frenar el desmedido ansia de conexión, de conocimiento, de placer, del nuevo paso evolutivo del ser humano. Los gobiernos no pueden controlarlo. Si estuviéramos en el siglo XIX soltarían a los granaderos mientras todos ardíamos en las barricadas. Pero ahora ya no pueden hacer eso. No pueden. Piénsalo, piensa como sería si ahora quisieran limitar lo que ya es natural para nosotros. Ahora que ya hemos visto. Pero lo intentarán, sin duda…
- ¿Y tu? ¿cómo luchas tu contra el sistema?
- Con los videojuegos, tío. La experiencia didáctica más inmersiva está ahí. Y las drogas, claro. El sistema no soluciona el tema de las drogas porque no puede entenderlo. Los narcos, las leyes, las multas… ese es el residuo que las drogas dejan en el sistema, contra eso combate. Pero no puede ganar porque no comprenden que la clave son los consumidores. El sistema no puede evitar que la gente quiera drogas.
- Pero las drogas generan adicción. Hacen sucumbir al individuo.
- Eso es un eslógan. Es terrible la adicción, es terrible que la gente muera por ello. Los culpables principales son los canales de distribución, están podridos por el sistema, la oferta y la demanda. Los distribuidores no educan al consumidor, quieren adictos. El sistema tampoco educa al consumidor.
- Ahora en los colegios se informa sobre las drogas… y en el cine, y en internet…
- En la mayor parte de los casos una información contaminada. Dicen “esto es lo que hay, esto es lo que puede hacerte”. No dicen por qué. No dicen cual es la dósis adecuada, no ofrecen preparación psicológica para resistir al hábito. Porque el hábito sólo debería ser psicológico: el hábito biológico o farmacológico podría ser fácilmente eliminado, pero es la parte que interesa al sistema. Drogas transgénicas, ahí está el futuro. Coño, los coches también matan gente y no son ilegales. Sólo son un vehículo para ir a un lugar. Si no sabes usarlo, si no conoces los límites, si caes en la ilusión del control es cuando se vuelve peligroso. Eso, o que algún hijoputa se te lleve por delante. Eso también pasa con las drogas, pero no es culpa de ellas. Es inherente al hombre.
El discurso del tipo parece hacerse coherente pero me niego a concederle una cierta razón basada en experiencias tangenciales, (paso a modo debate)
- Disiento poderosamente. Si bien es cierto que hay una larga tradición chamánica también vinculada a ciertas figuras artísticas de los últimos dos siglos, que ofrece interesantes reflexiones y descripciones sugerentes y pintorescas, no repercuten más que en nuestra percepción. Se llena de matices artificiales que no proceden del sentimiento puro ni del proceso intelectual. En lugar de observar al cosmos externo a través del filtro interno, se observa el interno y proyecta un externo ilusorio. Balbuceos confusos sobre la propia divinidad, y no renuncio a una cierta adoración gnóstica por el hecho consciente pero rechazo esa vía. Siempre se repliega sobre si misma. Como Neo.  
- Claro, tío, no perdamos la perspectiva. El sistema no es Deus Ex Machina, un ser autónomo por mucha inteligencia artificial que genere su megamicroprecesador. Es el hombre. El animal racional que idea nuevas formas de explotarse a si mismo huyendo hacia delante "destruyamos el planeta para sobrevivir a la mierda que nosotros mismos hemos creado". No lo hacen las máquinas, lo hace el hombre. Las máquinas entonces los convierten en pilas, en realidad les está bien merecido. Cuando consumo mis cócteles, me desconecto de Mátrix. Las sensaciones son mas intensas, estoy en el mundo real. Todo placer resulta más placentero. Pero también veo con claridad la trampa, veo al sistema devorándonos, se que tengo que volver a Mátrix y entonces habitualmente vomito y me deprimo. Es la "así llamada" racionalidad la que alimenta al sistema.
- Disiento. Entonces ¿con las drogas luchas contra ti mismo? ¿contra el impulso de seguir al sistema?
- Eso es. Es una lucha evolutiva.
El doctor le recibirá ahora.

No hay comentarios: